M.ª Cristina García Inclán. Enfermera.
Introducción
La úlcera por presión (UPP) es una lesión que aparece en la piel o el tejido de las mucosas a causa de una pedida de sustancia y no cicatriza. Comúnmente se forman donde los huesos están más cerca de la piel, como los tobillos, talones y caderas.
Metodología
Se realizo una búsqueda bibliográfica exploratoria utilizando la base de datos Medline, completando la información con los resultados obtenidos de repositorios como Dialnet, y Google académico. Además de la Guía para la Prevención y Manejo de las UPP y Heridas Crónicas (MINISTERIO DE SANIDAD, SERVICIOS SOCIALES E IGUALDAD; 2015), el Tratado de
Geriatría de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (Capítulo 21), páginas web, como www.ulceras.net.
Desarrollo
Factores de predisposición
En el desarrollo de las ulceras depresión intervienen diferentes factores de riesgo que podemos clasificar en
- Factores intrínsecos:
- Estado de salud del paciente. Enfermedades concomitantes: alteraciones respiratorias, cardiacas.
- Alteraciones sensitivas: la pérdida de sensibilidad cutánea disminuye la percepción de dolor y dificulta las respuestas de hiperemia reactiva
- Nivel de movilidad del paciente: lesionados medulares, síndromes de inmovilidad.
- Alteraciones de la circulación periférica, trastornos de la microcirculación o hipotensiones mantenidas.
- Estado nutricional: delgadez, obesidad, déficit de vitaminas, hipoproteinemia, déficit hídrico.
- Alteraciones cutáneas: edema, sequedad de piel, falta de elasticidad, nivel de hidratación
- Envejecimiento cutáneo.
- Factores extrínsecos:
- Presión: se considera que la presión directa sobre la piel y fundamentalmente sobre las prominencias óseas, es el determinante primario para la formación de UPP
- Fricción: se generan cuando la superficie roza con otras, dañando la unión dermoepidérmica
- Tracción o cizalla: lesionan los tejidos profundos y se produce cuando la fascia profunda se desliza sobre una superficie, mientras la piel y fascia superficial se mantiene fijas.
- Humedad: incontinencia, sudoración profusa, exudados de heridas.
- Pliegues y objetos extraños en la ropa.
- Tratamientos farmacológicos: inmunosupresores, sedantes, vasoconstrictores
Evaluación del riesgo: escala de Braden
La Escala de Braden es un instrumento que se usa para evaluar el riesgo que tiene una persona de desarrollar UPP (ulceras de presión), fácil de utilizar y con pocas molestias. Aunque existen otras escalas para la valoración del paciente, esta es la más específica para valorar el riesgo de padecer una ulcera de presión
Tabla 1. Parámetros y puntuación escala de Braden
Ver figura y tablas en: Anexos – Úlceras por presión (UPP), al final del contenido
Localización de las UPP
Las zonas susceptibles de desarrollas UPP son aquellas en la se ejerce presión entre dos planos
Tabla 2. Localización UPP
Clasificación de las UPP
Tabla 3. Clasificación UPP
Figura 1. Estadíos UPP. Fuente: NuboloMed
Ver figura y tablas en: Anexos – Úlceras por presión (UPP), al final del contenido
Prevención
- Mantener piel sana
- Evitar signos de maceración o infección en la piel por el contacto de incontinencia fecal/urinaria, sudoración, drenajes y exudado de heridas.
- Aliviar la presión sobre las áreas de riesgo (prominencias óseas): cambios posturales
- Es necesario asegurar un estado de nutrición e hidratación adecuados,
- Control de enfermedades concomitantes
Tratamiento
- Identificación de la UPP y registro. General
- Cura:
- Limpieza úlcera con suero fisiológico [C]
- Aplicar apósito sin recortar y excediendo en al menos 3 cm del borde de la lesión.
- Mantener la piel del tejido perilesional seca, manteniendo el lecho de la úlcera siempre húmedo.
- Si se ha de desbridar aplicar povidona yodada en la piel circundante, dejando secar tres minutos Valoración diaria [C].
- Continuar protocolo de prevención.
— Registro de la actuación realizada.
Tabla 4. Protocolo de curas de las UPP
Ver: Anexos – Úlceras por presión (UPP), al final del contenido
Conclusiones
El principal tratamiento de las UPP debe contemplar la eliminación del factor o factores desencadenantes, ya que, si son mantenidos en el tiempo, las medidas terapéuticas perderían toda su eficacia. Una valoración global y exhaustiva del paciente, debería permitirnos identificar esos factores de riesgo y si existen lesiones, identificar también los verdaderos condicionantes etiológicos de las mismas. Se podrá entonces, establecer los cuidados específicos más adecuados para evitar o minimizar esos riesgos y lesiones, además de permitir dirigir y optimizar el esfuerzo terapéutico.
