Introducción
El Estatuto de los Trabajadores define en su artículo 36, que se considera trabajo a turnos cuando «los trabajadores ocupan sucesivamente los mismos puestos de trabajo, según un cierto ritmo, continuo o discontinuo, implicando para el trabajador la necesidad de prestar sus servicios en horas diferentes en un periodo determinado de días o de semanas».
Desarrollo
Esta modalidad laboral es la que tiene la mayoría de los profesionales dentro del sistema sanitario, ya que, al tratarse de un tema de salud, los servicios deben de prestarse ininterrumpidamente.
El trabajo a turnos trae consigo ciertas ventajas, pero también algún que otro inconveniente, alguno de ellos relacionado con la salud. Entre las ventajas nos encontramos con unos horarios flexibles, acumulación de días de descanso y la posibilidad de obtener un salario más alto debido a los pluses existentes. Pero el trabajo a turnos también puede resultar estresante ya que el trabajador tiene que adaptarse a una serie de cambios en su rutina. Y si este trabajo a turnos incluye las noches, podemos añadir los problemas con el sueño debido a los cambios frecuentes. A nivel laboral, el trabajo a turnos, es el principal factor de riesgo asociado a la aparición del insomnio. Y no solo produce alteraciones en el sueño sino también en la alimentación, vida familiar, social y laboral.
Estos efectos negativos aumentan según van pasando los años, sobre todo si este horario a turnos incluye las noches. Nuestro cuerpo tiene un reloj biológico que se va a ver alterado por estos horarios. Por ello, las personas con turnicidad tienen mayor riesgo de padecer una serie de enfermedades, ya que su cuerpo está sometido a cambios continuos en estos ritmos.
Para paliar estos efectos negativos que tiene este tipo de horario, tanto por parte de la empresa cómo del trabajador, se deben de elaborar unas series de estrategias para que el impacto sea lo menos posible.
Entre estas estrategias podemos considerar:
- Turnos cortos
- Una pausa lo suficientemente larga que nos permita hacer una comida de forma tranquila. A su vez la empresa debe de facilitar espacios adecuados para ello.
- Evitar los estimulantes: cafeína, tabaco…
- Someterse a revisiones periódicas de salud.
- Intentar llevar una vida lo más saludable posible, tomando una dieta equilibrada y realizando ejercicio físico.
Conclusión
La mayoría de los profesionales del sector sanitario no pueden elegir tener un horario fijo, por lo que deben de adoptar las medidas necesarias, para que esa turnicidad que tienen en su trabajo, afecte lo menos posible a su salud y bienestar e intentar disfrutar de las ventajas que este tipo de horario trae consigo.
Bibliografía
- https://dimmao.com/el-trabajo-a-turnos-y-su-regulacion-lo-que-debes-saber/.
- https://zaguan.unizar.es/record/8870/files/TAZ-TFM-2012-734.pdf.
