María Del Rosario Álvarez Martínez
Natalia Fernández Díaz
Ágata Esther Antolín García
Introducción
El Síndrome de Burnout (SB) es la respuesta al stress laboral crónico que afecta a aquellas personas como los profesionales sanitarios y no sanitarios que durante la pandemia ha empeorado estas condiciones, por lo que estos profesionales presentaran dicha afectación de su salud. Puede desencadenar repercusiones a nivel emocional, conductual, psicosomático, social, familiar, así como suponer un motivo de bajo rendimiento laboral e, incluso, absentismo. Provoca sentimientos como depresión, frustración, falta de motivación e, incluso, disminución de la calidad que el profesional ofrece al paciente en el desempeño de su trabajo.
Objetivo
Conocer los síntomas y los factores desencadenantes del SB, así como las enfermedades que puede desencadenar y sus consecuencias en cuanto al bienestar del paciente.
El personal sanitario y no sanitario tiene que ajustar las expectativas a la realidad, aprender a afrontar el estrés mediante técnicas de relajación y respiración, así como terapia.
Metodología
En las profesiones tanto de sanitario y no sanitario es muy común este síndrome ya que implican una interacción constante con otras personas, y esto hace que tengan un desgaste tanto a nivel físico como psíquico.
En cuanto a la metodología para tratar el burnout, se enfoca en el aumento de la percepción de control, el incremento de la autoeficacia personal y a la mejora de la autoestima.
Para lograr estos objetivos las técnicas más eficaces son: primero revisar que es lo que no funciona en nuestro equipo de trabajo, tanto en la organización como en nuestra forma de trabajar. Sobre lo primero quizás no podamos hacer nada, pero nuestra forma de trabajar dependerá de nosotros mismos.
En ocasiones el Síndrome de Burnout puede llegar a ser incapacitante, en estos casos sería necesario tratar el problema con el psicólogo.
Desarrollo
Los factores de riesgo para desarrollar el SB los siguientes: sobrecarga en el trabajo, cambios en los equipos, falta de comunicación y de planificación, algo que puede desencadenar un clima psicológico de ansiedad. Apareciendo entonces una variabilidad de síntomas entre los que destacaría la apatía, la frustración, la falta de motivación y la desconfianza. Algo que tendría consecuencias negativas en el bienestar del paciente, generando desconfianza y miedo.
Conclusión
Tanto el estrés como la ansiedad pueden influir en nuestra vida profesional y personal generándonos consecuencias negativas. A raíz de los estudios realizados debido al gran número de casos, se considera que hay razones de peso que justifican la necesidad de establecer protocolos de actuación psicológica dirigida a todos los trabajadores de sanidad.
