Aroa González Fernández Úrsula López García
Introducción
Urgencias es la zona del hospital donde los pacientes acuden o deberían acudir porque requieren una asistencia médica inmediata. Bajo mi experiencia como celador en dicha zona, es “un mundo aparte” del hospital: donde administrativos, celadores y personal sanitario trabajan sometidos a un nivel muy alto de exigencia y de estrés hacia lo que el paciente precisa sin olvidar la relación directa con los familiares que llegan normalmente con un alto nivel de nerviosismo y desconocimiento ante la situación de su familiar enfermo.
Objetivo
La exigencia en el servicio de Urgencia de un hospital no solo se basa en la coordinación de los profesionales de la salud con el celador ni en la variedad de tareas a realizar en dicha zona del hospital para que el flujo de trabajo fluya, sino que exige un plus extra para los que trabajan en esa zona, servicio de limpieza incluido. El celador de urgencias debe ser consciente de su rol como apoyo logístico y sobre todo humano ya que de nuevo la atención directa y urgente en esta zona exige una capacidad organizativa y humana para que los tiempos de espera sean los más bajos posibles.
Metodología
El celador que trabaja en Urgencias, bajo mi punto de vista profesional, debería de tener una combinación de habilidades técnicas o de formación
(no se tiene formación suficiente, se trabaja y se aprende), físicas y emocionales.
El trabajo en urgencias físicamente es muy exigente para el celador con traslados muy frecuentes y sobre todo con alta presión y con jornadas laborales largas, en las noches alcanzan las 10 horas, un celador puede llegar hacer más de 20 km de recorrido por ejemplo estando en la zona de traslados a rayos o al tac.
Otra habilidad que debería tener un celador de urgencias es la capacidad para trabajar bajo presión y niveles muy altos de estrés sin olvidar la comunicación asertiva y empática con los compañeros y con los usuarios de urgencias sean pacientes o familiares.
Destaco de nuevo la empatía como esa habilidad de la que todos hablamos, pero muy pocos nos esforzamos en tratar. Urgencias en una zona donde los pacientes llegan muy vulnerables ante el desconocimiento de la dolencia que tienen o en situaciones muy graves y es el celador quien debe mostrar tranquilidad ya que es la cara visible del hospital ante el paciente y familiares tanto antes del triaje como en la puerta al llegar las ambulancias.
Conclusión
Mi conclusión es que hay poca formación para el celador de urgencias que normalmente acude al servicio sin experiencia ni preparación ninguna más allá de lo estudiado en una oposición y que a base del día a día se va formando en una zona como Urgencias donde por norma general es alta en presión por el número de pacientes que acuden y por el nivel de incertidumbre con el que acuden a dicha zona pero no puedo concluir sin destacar de nuevo la función que los celadores cumplen en dicha área, una vez más esencial.
